Home

Raúl Casasola en el Joffrey Ballet de Chicago

/

La danza se considera una de las primeras manifestaciones artísticas. El bailarín se sirve del movimiento al compás de la música para expresar sus sentimientos y emociones, lo que obliga a un correcto manejo del espacio y de las nociones rítmicas. La vestimenta que se utiliza durante el espectáculo es fundamental para la expresión corporal del artista.

A Raúl Díaz-Maroto Casasola al principio no le gustaba el baile. Reconoce que no le hacía gracia. Su madre fue la culpable. Quería que él y su hermana hicieran una actividad extraescolar y les apuntó en una pequeña escuela de baile de su localidad natal, Colmenar Viejo -un pueblo del norte de Madrid-. Su hermana a los 13 años dejó de bailar pero a él poco a poco le empezó a gustar y actualmente forma parte del Joffrey Ballet de Chicago.

El Joffrey Ballet, tras más de medio siglo de existencia, se ha convertido en una compañía con una gran reputación mundial. Antes de asentarse en la Joffrey Tower de Chicago la compañía estuvo en Nueva York y Los Ángeles. Su repertorio refleja la diversidad de América. Entre otros, incluye grandes ballets clásicos y reconstrucciones de obras contemporáneas.

 

Raúl Casasola / Foto: Herbert Migdoll (cortesía del Joffrey Ballet de Chicago)

Raúl Casasola / Foto: Herbert Migdoll (cortesía del Joffrey Ballet de Chicago)

/

Raúl, ¿cómo fueron tus inicios en el mundo de la danza?

Comencé estudiando ballet en mi pueblo, en la escuela de María José Benítez y Santiago Quintana. En 1995 recibí una beca para estudiar en la escuela de danza de Víctor Ullate. Posteriormente estuve como aprendiz de la compañía de Víctor y de ahí pasé a la compañía junior de Nacho Duato.

Me fui fuera de España, al Ballet de la Opéra National du Rhin en Francia. En París hago una audición para el Boston Ballet, que me contrata, y dos años después me traslado a Chicago, donde llevo ya 6 años.

¿Ser bailarín es más complicado para un hombre o para una mujer?

Es más difícil para una mujer. Además de que existe más competencia, las mujeres hacen puntas y esto es mucho más sufrido, se les deforman los pies. Los chicos lo tenemos más fácil, aunque también se nos presentan otro tipo de problemas, como los de espalda.

¿Existen muchos bailarines masculinos?

Aunque mucha gente piensa que los hombres no bailan, a nivel profesional hay muchos chicos.

¿Qué ocurre en España con la danza?

En España las condiciones para bailar, sobre todo ballet clásico, son bastante malas. Hay muy pocas compañías y los salarios que ofrecen por repertorio son muy bajos. En nuestro país la danza es la hermana pobre de las artes.

Si quieres tener proyección tienes que salir fuera y sacrificar una buena parte de tu vida. En las mejores compañías del mundo siempre hay algún español. Es una pena que no se pueda quedar la gente.

¿Si hay gente tan buena en España es porque existe una buena escuela?

El nivel de España es muy alto porque la base que hay es muy buena. A nivel particular se hace una extraordinaria labor para la formación y el desarrollo de la danza. Lo que ocurre es que cuando quieres dar el paso profesional te encuentras que existe una gran dejadez para fomentar y apoyar a estos grandes bailarines.

¿Cómo te das cuenta de este gran nivel que existe en nuestro país?

Un bailarín español simplemente tiene calidad. Se le nota por la forma de bailar, por la precisión, por la limpieza… Los pasos son precisos, exactos.

¿Te ha costado mucho dejar España?

La verdad es que no. Lo hice con 21 años. Me apetecía bailar y quería vivir fuera. Francia tampoco estaba tan lejos.

¿Cuál es tu futuro?

Mi idea es dejar de bailar en esta compañía. Depende mucho de las condiciones de cada persona, pero un bailarín termina su vida profesional con unos 36 años.

En la actualidad compagino mi profesión con el estudio. Quiero ser un buen periodista y creo que en América también existen más posibilidades que en España.

¿Qué es para ti la danza?

Un continuo aprendizaje. En la danza no existe la perfección, siempre puedes aprender algo.

Como bailarín intento interpretar lo que me dice el coreógrafo, paro adaptándolo a mi personalidad, lo intentas llevar a tu terreno. Claro que depende del coreógrafo, hay unos que te dejan más libertad que otros.

¿Cuál es el repertorio para esta nueva temporada?

La temporada consta de 4 repertorios: el primero la tercera semana de septiembre, el segundo a mitad de octubre, el tercero en febrero y el cuarto en Mayo. Entremedias, en Navidad interpretaremos El Cascanueces, allí es una tradición, como aquí la cabalgata de los reyes magos. Y en Marzo salimos de gira.

¿Qué recomendarías que fuéramos a ver?

Sin duda, El lago de los cisnes.

/

Raúl Casasola se encuentra en Chicago desde el 21 de julio ensayando ya el repertorio de la nueva temporada del Joffrey Ballet. La danza tiene poco apoyo en nuestro país, por lo que su pasión por el baile le ha llevado a dejar atrás muchas cosas, entre ellas su familia.

´/

Raúl Martínez-de la Casa // Madrid

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s